<small>Cuando el estómago está vacío los horizontes se estrechan ante la dura cara de la necesidad. Algunos piensan que Marx se equivocó cuando dijo que los pobres en su lucha nada tenían que perder si no las cadenas que los ataban. Hoy, las cadenas son otras, pero cadenas al fin, porque te tienen agarrado con ayudas sociales, medicinas abordables, departamenticos, decentitos y dignecitos, casas de viejos donde te quitan los orines y la caca y te perfuman, para que aparezcas presentable. Esos son los residuos del gran capital para que la plebe no se rebele –porque el rico dicta la ley que rige al pobre. Si el rico d...
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